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Consejos para cuidar un CVP

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Consejos para cuidar un CVP

Nos encontramos con el Lic. Diego Torres uno de los responsables del equipo de Control de Infecciones en el Hospital Alem

Las "best practices" recomiendan una serie de precauciones que permiten prevenir complicaciones y optimizar su funcionamiento”.

El Catéter Venoso Periférico (CVP) es un dispositivo intravascular que coloca y extrae el equipo de enfermería. Normalmente se lo utiliza para infundir líquidos y medicamentos, o tomar muestras. Suelen ser utilizados por pocos días, normalmente no más de 96 horas.

 "Pese a que la colocación y el uso de CVPs es una práctica médica cotidiana -y mucho más común que la colocación de un catéter central- lo cierto es que en muchas instituciones médicas estos dispositivos no reciben la misma atención, seguimiento y control que un catéter central", le explicó a NEXPIN el Licenciado Diego Torres.

 Para este experto, la razón central de esa menor atención que reciben los CVP "posiblemente sea la menor gravedad relativa que tienen las complicaciones que puede generar un CVP mal preservado".

 Sin embargo, aunque dichas dificultades en general no son mortales, resultan significativas e influyen tanto en la calidad de atención al paciente como en la prolongación de sus días de internación, elevando los costos económicos de la institución. "Un catéter con problemas puede generar desde una simple flebitis hasta requerir una trombectomía (extracción quirúrgica de un trombo localizado en una vena)", ejemplifica Torres.

 Ante esta realidad, los expertos en control de infecciones están proponiendo que los CVP reciban, por parte del equipo de salud, más y mejores cuidados.

 Por ejemplo, en el Hospital Alemán el equipo de Control de Infecciones (el Lic. Diego Torres y el Lic. Pedro Montero) implementó un protocolo innovador, dedicado al seguimiento diario, turno por turno. Cada dos meses se realiza un estudio de prevalencia a nivel institucional para evaluar el manejo y el cuidado de estos catéteres. Los cuidados, observaciones, complicaciones e incidentes asociados con los CVPs se reportan en el momento a la enfermera a cargo y bimestralmente al Comité de Control de Infecciones.

 Los resultados preliminares muestran, entre otras cosas, que la continuidad de los cuidados del CVP "resultó aumentada, y eso nos ayuda a prevenir complicaciones. También estamos logrando mejores tiempos para el retiro precoz del catéter", expresó el Licenciado Torres.

 Las tendencias internacionales más recientes en materia de cuidados del CVP, proponen extender los cuidados del bundle de cuidado de catéteres centrales –un paquete de medidas basadas en la evidencia- a este tipo de dispositivos periféricos, de manera de poder prevenir infecciones, dolor y otras complicaciones.

 En este momento, el Hospital Alemán está proyectando involucrar a todos los integrantes de sus equipos de salud en cuidados de los CVP de la manera en que aconsejan las "mejores prácticas" más recientes.

 Consejos generales

En las guías de colocación y cuidado de catéteres, que en el 2012 fueron  actualizadas en el Hospital Alemán, se determinó que –tanto para los catéteres centrales como para los periféricos- la asepsia de la piel, previa al procedimiento se realice con alcohol al 70%.

También se indica el uso de guantes estériles (para catéteres centrales)  o comunes  (CVP) y el uso preferente de  apósitos transparentes, ya que favorece el monitoreo permanente del sitio de punción. Solo en forma eventual se recurre a la gasa y a la cinta adhesiva.

El equipo de curación necesario se dispone en su totalidad en una bandeja, no olvidando el descartador, con lo cual el enfermero se traslada a la habitación para realizar la venopunción.